Nuestra arma es invencible.
A nuestra arma no hay elemento que la pueda destruir, ni agua que moje su pólvora, ni fuego que derrita su ma
terial ni tiempo que la deje obsoleta.
Nuestra arma tiene la mayor fuerza del mundo, capaz de destruir y crear imperios, países, vida y muerte, de traer la paz y la guerra, de crear polémica y apaciguar personas.
Nuestra arma se ha convertido en todo lo que imaginas, desde un medio de venta y marketing, o una forma de recuerdo, hasta algo común como único.
Aún así nuestro arma sigue siendo la más poderosa y la FOTOGRAFÍA siempre tendrá la última palabra.
1 comentarios:
Quememos todas las armas del mundo. Quemar vuestras fotos! jeje.
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