INTACTO

Dirección: Juan Carlos Fresnadillo.
País: España.
Año: 2001.
Duración: 108 min.
Interpretación: Leonardo Sbaraglia (Tomás), Eusebio Poncela (Federico), Mónica López (Sara), Antonio Dechent (Alejandro), Max von Sydow (Sam), Guillermo Toledo (Horacio), Paz Gómez (Ana), Luis Mesonero (Gerard).
Guión: Andrés Koppel y Juan Carlos Fresnadillo.
Producción ejecutiva: Fernando Bovaira y Enrique López-Lavigne.
Música: Lucio Godoy.
Fotografía: Xavier Jiménez.
Montaje: Nacho Ruiz Capillas.
Dirección artística: César Macarrón.
Vestuario: Tatiana Hernández.
SINOPSIS
Federico (Eusebio Poncela) sobrevivió a un terremoto. Tiene el poder de arrebatarle la suerte a los que le rodean: tiene el Don. Trabaja gafando a los jugadores en racha en un casino edificado en un desierto de lava, propiedad de Sam (Max von Sydow), un superviviente de la mayor tragedia que ha vivido la humanidad: el holocausto judío. Retando a Sam, Federico es expulsado del paraíso y su don es anulado por Sam. Años más tarde Federico cree haber encontrado en Tomás (Leonardo Sbaraglia), único superviviente de un accidente aéreo, el instrumento de su venganza para volver al casino y retar al Dios del Azar con un muchacho tan poderoso como él, al que enseñará cómo controlar la fortuna. Aquí comenzará un viaje iniciático en el que ambos tendrán que cumplir un circuito de pruebas cada cual más extraña, apostando la suerte de los demás. Todo irá bien hasta que una policía obsesionada con la muerte de su familia en accidente de coche persigue a Tomás y Federico con la intención de descubrir la realidad de esta red de juegos clandestinos, en los que la muerte y la suerte se confunden; en los que uno solo puede salir intacto.
Etiquetas: cine, cine español, fresnedillo, intacto, película
Berlín
Llegué ayer de Berlín y no se como comenzar a explicar la aventura sin parecer melancólico o algo cursi.
Supongo que el comienzo fue en parte una huida necesaria de esas que haces de un día a otro sin mucha información de que visitar ni de donde ir. Sabiendo que tenía gente y que había cosas por hacer sirve de poco planear una excursión antes de partir para llegar y descolocar todos tus planes, así que realmente fue algo que se compaginó bien.
Como dijo pues Juan Bonilla, y sabiendo que se trataba de una huida, sin remordimientos, necesitaba escapar de mi aplastante rutina y teniendo la posibilidad no me lo pensé dos veces.
Allí fue todo magia, noches de estrellas, de equinoccio, de malabares, tardes de cerveza, amigos, charlas, juegos, desmadre, conciertos y música maestro... realmente ha sido una de esas escapadas que cortas pero intensas dejan huellas en el corazoncito.
Dario me acogió en su casa, Loreto me dio su cariño y la ciudad hizo el resto, recordando viejos momentos y descubriendo otros nuevos vole hasta allí para caminar, pedalear y dejarme llevar sobre railes, ruedas y hasta tomarme una ribia acompañado de una castaña sobre unas balsas en los canales del rio.
Creo que queda aparte nombrar todos los sitios que vi, en los cuales me perdí, aquellos que me cautivaron y otros que sin más, asique no hare un post que sea una guia de viaje si no uno que transmita que es una ciudad para volver, para enamorarse, para quedarse y quizás para morir...
Donde la conciencia civica va más allá de todo lo que pude imaginar, donde la sociedad es tan abierta que mi propia mente y donde he comprobado que el amor y cariño de las personas es mucho más que un polvo y unas cervezas.
Por hoy, creo que he expresado lo que quería...
A Dario y mi Maga... gracias, os quiero cabrones! ;)
Etiquetas: Berlín, ciudades, vacaciones
Partir
Las 8:26 del jueves 18 de Junio... Duchado, desayunado, aseado y aún con legañas retortijones y y mil ideas que envuelven mi persona.
Hoy dentro de unas horas viajo a Berlín, la ciudad de la contracultura, donde las revoluciones se crearon desde abajo y el arte está en la calle. Cargado de espectativas, mis cámaras y algo de ropa pretendo estar hasta el próximo martes...
Os iré contando mi aventura!
Un regalito para alegrar los segundos!





















