ContemplArte

El blog donde puedes leer, ver y casi tocar. Un sitio donde intentamos mostrar cosas, impresiones y miradas curiosas y fuera de lo común.
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Me enamoré de mi vecina

Una pizca de sal, un poco de azúcar o un diente de ajo... son los ingredientes perfectos y necesarios para una película porno, una novela de amor o una relación apta para poder filmar una película de drama francesa.

El caso es que la vecina está, pero no conozco ni su nombre, ni su piso ni tan siquiera a las horas que entra o sale para coincidir "casualmente" con ella.

Tengo arroz, azúcar, sal, lentejas y todo lo necesario para prepararla una romántica cena en toda regla, pero también podría prescindir de todo con tal de poder hablar con ella sin que la voz se me entrecorte o me falte el aire.

Desde verano siento algo por una princesa a la cual solo veo cuando camina desde el carro real hasta la puerta de palacio.

Soy como un espectador que solo tiene un pensamiento diario desde que cierro la puerta de casa hasta que monto en el tren... "¿la veré hoy subir o bajar las escaleras?"

Al bajar a por el pan, sacar la basura, volver de la rutina diaria o salir a hacer deporte, siempre que paso por el portal se me revuelve el estomago, siento algo por dentro que me reconcome y al mismo tiempo hace bonito y doloroso mi portal... nuestro portal.


Hoy coincidí y hoy era el día para preguntar su nombre, para invitarla a un café o tan solo para saber donde vive exactamente, pero torpe de mi mi cabeza no fue lo suficientemente inteligente como para acertar las palabras justas.

"Buenas noches y muchas gracias"


Espero que mañana te vuelva a ver...

1 comentarios:

Hodur dijo...

La próxima apuesto a que no serás tan "como tu formato".