tan solo he pasado dos días en la residencia y se ha convertido en un siglo,un glorioso siglo en el que se han hecho amigos con los que he compartido risas, discusiones, comederos de cabeza, cervezas e infinidad de cosas casi imposible de describir en tan solo unas líneas. El caso es que estos compañeros y compañeras marchan de vuelta. Recien llegué ellos marchan, aunque supongo que así es la vida. Espero verlos pronto!
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